Antes de encargar una serie o sumarte al taller
Las dudas que más aparecen cuando alguien nos escribe por primera vez tienen que ver con la preparación del encargo, el tipo de archivo que conviene mandar y hasta dónde llega nuestro trabajo. Acá van las respuestas sin vueltas, para que sepas con qué contás antes de empezar.
¿Qué necesitan de mi parte para armar un prototipo?
Lo más útil es una idea, un boceto o una referencia visual del mecanismo que imaginás. Si ya tenés ilustración, mandala en capas separadas; si todavía no, definimos juntos qué parte se levanta, qué se gira y qué queda fijo. Con eso armamos un prototipo en papel antes de troquelar la versión final.
¿Hace falta experiencia previa para el taller abierto?
No. Empezamos por mecanismos simples como el pliegue en V y la solapa giratoria, y seguimos con estructuras de tijera o plataformas desplegables según lo que cada persona quiera probar. Las plantillas vienen troqueladas y las guías de montaje marcan cada paso, así que nadie arranca de cero absoluto.
¿Qué materiales conviene usar?
Depende del mecanismo y del uso. Para tarjetas que se abren muchas veces solemos trabajar con papeles de 180 a 220 gramos; para plataformas que sostienen peso, cartón de 2 milímetros con refuerzo en las esquinas. La ficha de cada mecanismo indica el gramaje sugerido y las medidas armadas.
¿Puedo replicar el mecanismo en casa?
Sí, esa es la idea. Cada encargo incluye una guía de montaje paso a paso y las plantillas troqueladas a mano, pensadas para que puedas repetir el armado con tus propios materiales. En el taller abierto también anotamos las medidas de cada doblez para que te las lleves.
¿Trabajan con museos, docentes e ilustradores?
Trabajamos con ilustradores, docentes, museos y marcas que necesitan piezas desplegables para una campaña, una muestra o un proyecto editorial. Cada caso tiene su lógica: no es lo mismo una vidriera que un libro móvil ilustrado, y por eso ajustamos el mecanismo y los materiales a cada destino.